miércoles, 27 de marzo de 2013

Cerveza Chelarte Pamela - Colombia

Chelarte, cuya casa cervecera había visitado semanas atrás, produce sus propias cervezas, las cuales tienen la novedad de estar bautizadas con nombres femeninos; y aprovechando que mucha gente gusta de beber en otros lugares, ha decidido presentarlas envasadas en botellas de 330 mL.
Una de las características más notables en la botella es su etiqueta, la cual está elaborada en una especie de papel muy grueso, de igual forma, la ilustración que se encuentra impresa contiene figuras femeninas y su diseño es totalmente original e innovador.
En esta oportunidad, he traído, para conocimiento de tod@s l@s lector@s, la cerveza Chelarte Pamela, siendo esta referencia es la más suave y ligera del portafolio que ofrece esta empresa bogotana.
Pamela, cuyo slogan es "suave y coqueta", es una cerveza que ha sido elaborada bajo la inspiración de las "summer ale" (ale de verano), presenta una apariencia dorada-rojiza, una espuma cremosa, gruesa y de sabor amargo, la cual tiene una buena duración una vez hace su aparición. Sus aromas traen a la mente recuerdos del maracuyá y naranja, con toques provenientes de las maltas utilizadas. Su sabor es amargo, con notas evidentes de frutas cítricas, un muy sutil sabor picante y una carbonatación media, con un final amargo y un poco ácido que persiste un tiempo en la garganta. Su cuerpo es un término entre ligero y medio y su contenido alcohólico es 4,8 % ABV. Como dato de interés, a Pamela se le ha adicionado semillas de cilantro y raíz de jengibre, que le dan esas interesantes características.
Tal y como me había dado cuenta cuando fui invitado al pub Chelarte, estas cervezas poseen una calidad asombrosa (teniendo en cuenta la corta trayectoria que tiene esta empresa), y las características y sensaciones que despierta Pamela son bastante placenteras. Una bebida muy bien equilibrada en todos sus aspectos, con sabores y aromas que pueden ser muy exóticos para la mayoría de paladares, pero que a la vez cautivan y cumplen su objetivo de satisfacer al consumidor.
Sin duda alguna, una cerveza recomendada a ojo cerrado, tanto si es de barril o de botella, los fanáticos de las buenas cervezas encontrarán en Pamela una cerveza "suave y coqueta" con el paladar y el buen beber.

martes, 19 de marzo de 2013

Bitburger Drive y Bitburger Premium - Alemania

Agradecimientos especiales a Paulo Calderón por obsequiarme las cervezas y la copa de la marca.
Las cervezas cero son muy interesantes para mi, ya que muchas se salen de las expectativas (que son muy dulces, que saben a refrescos de malta, etc), y algunas pueden dar una agradable sorpresa; así mismo, me gusta dar a difundir que una de estas bebidas puede llegar a saber mucho a una cerveza ligera, sin el inconveniente de los efectos del alcohol para aquellas personas que deben conducir un vehículo o realizar otras actividades que requieren a plenitud todos los sentidos.
Bitburger Drive es este tipo de cervezas cero que logra de forma magistral la atenuación de los sabores dulces procedentes de la malta, para volverse una cerveza que, a pesar de su ausencia total de alcohol, respeta los sabores a los que mucha gente está acostumbrada, de tal forma que sentirán las mismas experiencias que cuando se bebe una cerveza ligera.
Y no sólo sucede con el sabor, sus aromas también se encuentran perfectamente balanceados con el olor maltoso y toques herbales procedentes de los lúpulos utilizados, de igual forma, su cuerpo ligerísimo la convierte en una alternativa para refrescarse en días calurosos o después de hacer deporte en forma intensa. Esto hace de la Bitburger Drive una opción ideal para las situaciones en que deseemos evitar el consumo de alcohol. Cerveza cero plenamente recomendada.
Otra de las cervezas de esta empresa alemana es la Bitburger Premium, definida por su creadores como una pilsner alemana de 4,8% ABV.
Al igual que su hermana Drive, está cerveza presenta un color dorado claro brillante, y una espuma generosa, blanca y amarga que tiene una retención promedio. Su sabor es el típico, lo que un consumidor esperaría de una pilsner, dulzor balanceado con el amargor procedente de los lúpulos, además que su carbonatación moderada influye en el paladar, pero sus niveles permiten que la Bitburger sea una cerveza muy fácil de beber.
Sus aromas son algo lupulosos y a grano, bastante agradables, como debe ser en una cerveza de su género.
Como conclusión final, sin ser una cerveza de características complejas (al fin al cabo es una pilsner), es una bebida que genera mucha satisfacción e invita a beberse unas cuantas más. Es una buena representante de como debe elaborarse una cerveza de consumo masivo, ya que todas sus cualidades se encuentran plenamente balanceadas. Bitburger Premium es plenamente recomendada a la hora de hacer asados, compartir con l@s amig@s en una rumba o en cualquier ocasión.
Ambas cervezas son traídas a Colombia gracias a Disportal S.A.S. y se pueden conseguir en The Beer Street.

martes, 12 de marzo de 2013

Disportal S.A.S

La semana pasada fui contactado por un alto ejecutivo de Disportal, una empresa de mucha tradición, prestigio y respeto en lo que a distribución e importación de golosinas se refiere.
Gracias a la nota escrita hace algunos meses sobre la llegada de la cerveza alemana Köstritzer Schwarzbier, tuve el privilegio de conocer esta empresa que tiene nada menos que 25 años de operaciones en Colombia.
Disportal empezó hace poco con la importación y distribución de cervezas, optando por la rama alemana, decidieron llevar al mercado colombiano cervezas de la talla de Bitburger (patrocinadora oficial de la selección alemana de fútbol), Licher (cerveza de trigo), Wernesgrüner y König Pilsener (cervezas tipo pilsner) y la sensacional Köstritzer Schwarzbier.
Hablando con la gente de Disportal (y buscando ampliar mis conocimientos en esta operación comercial), me comentaron que uno de los mayores desafios (y tal vez más desalentadores para emprendedores que decidan importar), es la absurda cantidad de trámites burocráticos y dinero que se debe invertir para que un contenedor pueda salir del puerto, de igual forma, el hecho que la paquidérmica legislación nacional no permite el libre tránsito de bebidas alcohólicas sin el permiso de las gobernaciones departamentales, hace que la importación y distribución de cerveza sea una odisea que pocos valientes están dispuestos a asumir. Y para rematar, no hay una ley que indique paso por paso el procedimiento que se debe ejecutar para que la importación sea más expedita, lo que lleva a las empresas al famoso método de "ensayo y error", durando hasta meses tratando de sacar la mercancía del puerto.
Pero a pesar de todos estos inconvenientes legales, Disportal ha sabido superarlos y ha logrado que sus cervezas empiecen a tener una gran aceptación entre los consumidores, tanto que tuvieron que multiplicar la cantidad de unidades a ordenar desde las cervecerías alemanas.
De verdad que fue una charla enriquecedora de la cual aprendí bastante, sin lugar a dudas es una empresa que se esmera por hacer sus cosas a la perfección, lo que traduce en que haya durado tanto en el mercado colombiano, y que también despierta toda mi admiración y respeto por decidir traer (con la odisea que toca enfrentar) a Colombia estas magníficas cervezas.
Muchas gracias a Disportal por la esplendida atención y los obsequios (cervezas y copas) que me dieron, desde este espacio digital, los mejores éxitos y prosperidad para la empresa. ¡¡SALUD!!
Nota: Todas las cervezas del portafolio de Disportal pertenecen al grupo cervecero Bitburger, uno de los mayores productores de esta bebida en Alemania.

domingo, 3 de marzo de 2013

Los pillaron haciendo cosas indebidas

En la semana que culmina, fue noticia cervecera una demanda que interpusieron a la marca Budweiser, cuyo dueño es la gigantesca AB-InBev, en la que culpaban al conglomerado empresarial de "aguar su cerveza" con el fin de minimizar costos.
Supongo que el/los demandante/s debe ser un grupo muy pequeño, de los que se toma unos segundos para analizar si algo anda mal con la cerveza de sus amores, mientras que el otro grupo de personas (si, de los que no les importa lo que están bebiendo) debe estar anodadado por esa demanda en contra de la mala calidad y prácticas non-sanctas (de lo cual, seguramente, ni se habrán dado cuenta). 
Por lo visto en la noticia, esto es un tema de varios años.
Pero lo más importante de todo, es que este suceso sienta un precedente histórico entre las relaciones cervecería-clientes, ya que se demuestra de forma contundente que los consumidores ya no están tragando entero, y que estas empresas inescrupulosas (sean grandes o pequeñas), tendrán que cambiar su código de ética y empezar a respetar a sus clientes al ofrecer productos de calidad (y no me refiero a esas chorradas del ISO e IQ-net, sino a que si ofrecen cerveza, pues que sea tal, y no una bebida diluida o alterada de forma indiscriminada) y que si piensan ahorrar (o enriquecerse fácilmente), busquen otras áreas donde puedan minimizar costos.
De verdad, da gusto ver ese tipo de protestas y acciones.
Aclaración: Según un examen (y tal como dijo Pivni Filosof), esto se trataría de una demanda sin fundamento, puede ver los resultados del análisis acá. Ahora todo queda en manos de la justicia.

miércoles, 27 de febrero de 2013

Chelarte, Casa Cervecera - Bogotá

El movimiento cervecero, en lo que a Bogotá concierne, va enriqueciéndose con nuevos proyectos de emprendimiento, de los cuales se destaca la forma impecable como son implementados, tanto en estética como en la calidad de cervezas.
Uno de los nuevos jugadores en la escena se llama Chelarte, cuyo nombre es la unión de la palabra "chela" (sinónimo de cerveza) y "arte", por lo de artesanal.
Esta empresa, que se constituye por una planta cervecera ubicada en la localidad bogotana de Suba y su respectivo bar, localizado a pocas cuadras del famoso Parque de la 93 (Cra 14 93B 45) lleva algunos meses de operación formal, sin embargo, y a pesar del poco tiempo, ya han logrado entrar con sus cervezas a varios restaurantes capitalinos.
Chelarte es la creación de un par de socios, que llamados por el encanto de la cerveza, decidieron dejar atrás su rol de empleados y proceder montar este emprendimiento.
Siendo uno de ellos ingeniero químico y el haber vivido en Alemania durante un año, aprovecharon esta experiencia, tanto técnica como vivencial para empezar a elaborar sus cervezas, de forma casera.
Uno de los aspectos que destaca (y hace sumamente interesante) a los productos de Chelarte es la denominación de cada uno de los cuatro estilos, ya que decidieron salirse de la rutina "roja, dorada y negra" y bautizaron a sus bebidas con nombres femeninos: Pamela (ale de verano), Raquel (pale ale), Carmela (brown ale) y Zenaida (stout de avena). En la foto se puede apreciar las ilustraciones que complementan la imagen de las cervezas.
Como punto importante a destacar, me sorprendí bastante con la calidad de las cervezas, cuya característica primordial es el balance perfecto entre los sabores y aromas, y cuya suavidad permite beber unas cuantas en una sola noche. En verdad que da gusto ver que un proyecto reciente respete a sus clientes ofreciendo cervezas tan bien elaboradas y placenteras (la reseña de cada una de éstas será publicada en los próximos días)
Hablando de la casa cervecera, los visitantes pueden quedar algo impactados, ya que a pesar de ser un sitio de cerveza, no tiene la clásica decoración con la que se relaciona la gran mayoría de estos establecimientos, es decir, no encontrarán un ambiente forrado en madera e iluminación indirecta, al contrario, se toparán con un local bastante amplio, descomplicado, sin excesos en su decoración, con buena iluminación, lo que da la impresión que Chelarte estuviese ubicado en una ciudad costera, y no a 2600 msnm.
Otra de las características del sitio es su mobiliario, en la que se encontrarán una gran barra en la mitad del sitio (como las que se usan en los jardines cerveceros alemanes). En cuanto a comida, ofrecen un pequeño número de platos, los cuales se sugieren en la carta con las cervezas indicadas para realizar el maridaje perfecto.
Recomiendo plenamente a Chelarte como un lugar para escapar por unos momentos del stress y el agite de la vida cotidiana, o mejor aun, si desean comentar y opinar con los amigos y/o pareja sobre la última película de cine independiente que acabaron de ver, ya que el bar queda al lado de Cinemania, sitio famoso por proyectar este tipo de cine.
Muchos éxitos a Camilo Rojas y su socio en este bonito proyecto, buen viento y buena mar para Chelarte, un lugar que merece ser visitado y sus cervezas bebidas con el mayor de los gustos.
Si desean más información de Chelarte, pueden visitar su sitio web.

martes, 19 de febrero de 2013

Brasserie du Mont Blanc Rousse - Francia

Por costumbre general, a Francia se le relaciona únicamente con vino y cognac, sin embargo los galos también elaboran y distribuyen cervezas muy interesantes. La única cerveza francesa que se ha visto por el país es la Reflets de France, proveniente de una empresa que tiene en su portafolio desde quesos hasta miel de abejas; aunque lamentablemente dicha cerveza dejó de venderse hace unos años.
Pero si las personas que leen este blog, tienen la oportunidad de viajar a otros países como Chile, encontrarán varias cervezas francesas a un precio bastante cómodo para el bolsillo.
En esta ocasión, traigo a colación esta peculiar cerveza llamada Brasserie du Mont Blanc Rousse, y le pongo este adjetivo ya que, según su etiqueta (escrita en francés e italiano), es elaborada con agua proveniente del famoso y célebre Mont Blanc (si, la misma inspiración de los bolígrafos, plumas y artículos de lujo), además que también integra en la receta tres variedades de maltas, avena y especias no especificadas.
Como nota adicional, esta cerveza obtuvo el galardón de los World Beer Awards y el ministerio francés de agricultura y alimentación la condecoró con medalla de oro, en el año 2011.
Como ven, así como en esa país se hacen los mejores vinos y quesos, no se quedan atrás en cuanto al arte cervecero.
Rousse es una cerveza que desprende aromas complejos, a frutas, maltas, arequipe y caramelo, genera una espuma bastante cremosa y sabor alcohólico, no posee mucho gas y en su sabor se evidencia fácilmente su alcohol (cuyo contenido es de 5,7% ABV), junto con el dulzor de las maltas, notas a caramelo y un amargor leve. En garganta es suave, pero se siente un poco el alcohol.
Esta cerveza es muy amable con el paladar, aunque es una bebida de cuidado, ya que por su contenido de alcohol puede generar cierto grado de embriaguez sin que el consumidor pueda darse cuenta inmediatamente.
Recomiendo plenamente esta delicia francesa, que ojalá algún día la podamos adquirir en el país, sin necesidad de viajar a otras naciones.

martes, 12 de febrero de 2013

Regresó la Stella Artois a Colombia

Parece que los lios, tramitología y demás obstáculos han sido superados, para que llegue nuevamente la famosa cerveza belga Stella Artois.
Esta entrada es a manera de información, ya que en el pasado recibí bastantes correos que me preguntaban porque esta marca habia desaparecido repentinamente del mercado colombiano.

lunes, 4 de febrero de 2013

Dudas sobre las "strong lager"

Algunas veces, la elaboración de ciertos tipos de cerveza despierta muchas inquietudes e incógnitas, y al menos que uno sea el súper maestro cervecero, para el resto de los parroquianos siempre causa algo de curiosidad, y porque no decirlo, malicia.
Pero lo más importante a tener en cuenta es el efecto que pueden tener estas cervezas de características tan inauditas en el organismo de quien las consume, ya que para muchos casos, estas bebidas causan tremenda resaca que dura hasta bien entrado el día siguiente, entre otros efectos secundarios.
De las cervezas a las que hago mención, son esas que vienen enlatadas (siempre son de 500 mL), que notifican su extraordinario contenido alcohólico con enormes dígitos que ocupan más de un cuarto de la altura del cilindro y con la característica que todas son "strong lager".
Hace unos años, hablé de un especimen de estos, pero cuyo sabor a alcohol era tan hostigante y desproporcionado que mereció la suerte de ser vertida en el sifón del lavaplatos, y desde ese día ni más; pero hasta hace poco, al calor de una estupenda reunión, caí en las garras de otra cerveza similar (con la diferencia que me bebí una lata de 500 mL entera).
Cabe decir que al otro día, la resaca (o guayabo) fue algo insoportable, como si hubiera bebido charuco (bebida destilada artesanal que hacen en el departamento de Nariño, de altísimo contenido alcohólico), y que a pesar de comer alimentos grasosos (suelo hacer este tratamiento cuyos resultados son efectivos), el efecto de la noche anterior no pasaba, seguía ahí. Dicha sensación terrible me duró hasta bien entrada la noche, cuando mi cuerpo empezó a recuperarse.
Ya teniendo como base la experiencia del charuco, era evidente que ese guayabo no era típico, que lo manifestado en el organismo fue la reacción a algo anormal que se encontraba en la cerveza.
Es obvio que una cerveza de estás, cuyo cuerpo no es denso como los vinos de cebada, que a leguas se nota que no utilizan suficiente malta base para justificar esos incrementos de alcohol, tiene que acudir a ciertos métodos que desconozco, para elevar su contenido alcohólico a esos niveles tan sorprendentes.
De forma que agradezco a algún experto o profesional para que me saque de esta duda, aunque lo que si es seguro es que la próxima vez que me ofrezcan uno de estos brebajes lo rechazaré enseguida.