sábado, 4 de diciembre de 2010

Adecuada para estos días

Al observar que la lluvia caía y no había la más mínima esperanza que dejara de hacerlo, fui a mi nevera y me encontré con una hermosa botella de la cerveza belga St. Sebastiaan Dark. Inmediatamente, la aclimaté y procedí a disfrutarla.
Lamentablemente, no se cuenta con información sobre su historia en la página de la Cervecería Sterkens y sobre que motivos llevaron a elaborarla y presentarla en envase de cerámica.
La St. Sebastiaan Dark se consigue en botella de cerámica con contenido de 500 mL, sin embargo, parece que la importan de manera intermitente, y si algún día está, al otro día puede que no y durante muchas semanas. Cuando adquirí esta cerveza en febrero, me costó $23.000, sin embargo, hoy me di cuenta que la inversión valió mucho la pena.
ALCOHOL: 6,9 %.
ESPUMA: Beige oscuro, gruesa, larga duración, densa, sabor afrutado y astringente.
COLOR: Negro con tintes escarlantas a contraluz.
AROMA: Intenso, vinoso, caramelo, cítrico, floral, un poco a madera.
SABOR: Dulce, amargor leve a moderado, caramelo, vinoso, toques a vainilla, frutos rojos. Baja gasificación.
CUERPO: Moderado.
REGUSTO: Suave, vinoso, baja astringencia, de buena duración.
APRECIACIONES PERSONALES: Grandiosa cerveza. La cremosa espuma posee mucho sabor y sus aromas intensos miman al olfato. Su sabor complejo pero suave es bastante apropiado para disfrutar de manera tranquila; ya durante el consumo, me di cuenta que esta bebida es muy apropiada para después de un generoso almuerzo o cena.
Debido a su suavidad y riqueza de aromas y sabores, es una cerveza apropiada para aquellas personas que comienzan a probar sabores novedosos, sin temor a sufrir un fuerte impacto.

2 comentarios:

Daniel Robledo dijo...

Muy atractiva la presentación. Donde podría conseguirla?

Manzapivo dijo...

Daniel, esta cerveza la compré en Carrefour, sin embargo como dije, es una cerveza que no tiene una distribución constante lo que hace difícil conseguirla.
Saludos y feliz 2011.