sábado 7 de noviembre de 2009

Una cerveza hecha en el curso de la Universidad Nacional

Una de las grandes ventajas de la cerveza ante el vino, es la posibilidad de adicionar a los ingredientes fundamentales, complementos adicionales para ampliar la gama de sabores y aromas en la bebida. Muchos maestros se especializan en elaborar cervezas que se salen de los parametros, acudiendo a su imaginacion e ingredientes no tradicionales para producir bebidas asombrosas y deliciosas.

En esta oportunidad, hablaré de una cerveza de jengibre, si leyeron bien, del tubérculo que es muy utilizado como condimento; con el detalle que fue elaborada por la mano de los asistentes al 1º Curso Teorico Practico de Elaboracion de Cerveza de la Universidad Nacional, bajo supervisión y direccion de Alejo Guinjoan, a manera de explicacion practica de los procesos de la fabricacion cervecera.

Alcohol: 5,5%.

Estilo: Ale de jengibre.

Color: Dorado pálido y limpio.

Aroma: Jengibre, limón, naranja, moderado.

Espuma: Blanca, poco densa, gruesa, duración corta, amarga.

Sabor: Amargo, dulce leve, jengibre, naranja, gasificación leve a media, cuerpo leve.

Regusto: Suavemente amargo que predomina en la garganta.

Apreciaciones personales: Excelente cerveza, suave y fácil de beber. Para ser una bebida realizada directamente por personas que probablemente eran primerizos en este campo, me sorprendio la limpieza en la apariencia visual y calidad en general. Aromas de intensidad moderada donde predomina la presencia del ingrediente estelar, el jengibre. Sabores de naturaleza citrica bien balanceados con el amargor de los lúpulos y un regusto que a pesar de predominar por algún tiempo en la garganta, es muy delicado y agradable.

domingo 1 de noviembre de 2009

¡¡Cuidado se embriagan!!

 ¿Qué la cerveza se considera como la bebida alcohólica más suave? Generalmente, esta premisa ha sido aceptada por muchas personas y promovida por las grandes cervecerías, las cuales elaboran cervezas de bajo contenido alcohólico para que se consuman una y otra vez en una misma ocasión. Pero después llegaron, procedentes de otras latitudes, varias cervezas cuyos contenidos de etílico doblaban (o triplicaban), la fortaleza de las cervezas nacionales, y que si bien, ya no se podían beber en grandes cantidades, todavía seguían siendo más débiles que un vino.

En estos días, me topé con una lista de las cervezas más alcohólicas, y tremenda sorpresa me llevé cuando me di cuenta, que las diez primeras, eran mucho más fuertes que los vinos de mesa promedio.

En la foto que acompaña este embriagante tema, encontramos la cerveza alemana Schorschbräu Schorschbock, una cerveza lager del estilo eisbock, cuyo contenido en alcohol es de nada más y nada menos que 31 %. En su etiqueta se lee, quizás con cierto orgullo de parte del fabricante, que es la cerveza más fuerte del mundo, claro, un poco más de contenido y estaría igualando a algunos rones y aguardientes. Tremendo combustible para aviones, pero que me encantaría probar.

Desde Estados Unidos, la famosa marca Samuel Adams no se quizo quedar atrás y elaboró su referencia Utopias, una cerveza con un contenido alcohólico muy sutil, de 27 %. Salta a la vista, un envase muy hermoso, que emula a los tanques de una cervecería tradicional.

Como dato de interés, es tan fuerte esta bebida, que Samuel Adams no la puede comercializar en varios estados de EEUU, debido a aspectos legislativos de los mismos y en su página corporativa, la clasifican como una cerveza extrema.

Se trata de una cerveza de la familia ale, del estilo "vino de cebada" o barley wine (muy indicada le quedó la denominación del estilo).

Hay muchas más cervezas en la lista, pero se trata de cervezas producidas por pequeñas cervecerías locales, son de temporada o ya no se elaboran. Si quieren consultar la clasificación completa, visiten: http://www.ratebeer.com/Ratings/TopAlcohol.asp

Aunque no hay que dejarse confundir, no es el hecho que una cerveza que contenga más alcohol para que sea la mejor, al contrario, tantas cantidades de alcohol se deben balancear de manera perfecta e impecable con los otros componentes de la cerveza para que su sabor sea agradable, de manera que sintamos que estamos bebiendo cerveza y no un destapa-cañerías diluído con disolvente industrial de pinturas.

domingo 25 de octubre de 2009

Inestabilidad en el sabor de la cerveza

El sabor de la cerveza tiene algunos enemigos químicos que generan inestabilidad en sus compuestos y la generación de toques extraños e indeseables. Según el libro "Cerveza: Calidad, Higiene y Características Nutricionales", el oxígeno es el agente que más perturba la característica más importante de la bebida.

EL PAPEL DEL OXÍGENO

Es considerada como la fuente principal de inestabilidad en el sabor de la cerveza, ya que da lugar a procesos de oxidación degradativa.

Después de la fermentación, es importante minimizar cualquier exposición al oxígeno durante los procesos posteriores, especialmente durante la filtración y el envasado.

A pesar que la cerveza contiene antioxidantes, éstos nada pueden hacer ante una exposición a grandes cantidades de oxígeno.

Oxidación de los lípidos

Al igual que otros alimentos, se considera que la oxidación de los lípidos es una fuente importante de la inestabilidad del sabor en la cerveza.

DEGRADACIÓN DE LOS ÁCIDOS DEL LÚPULO

Los ácidos amargos del lúpulo son muy inestables y se degradan de modo constante durante almacenamientos prolongados.

Cuando se irradian con luz, los ácidos del lúpulo liberan rápidamente una serie de compuestos que influyen tanto en el sabor como en el aroma.

DEGRADACIÓN DE LOS AMINOÁCIDOS

La cerveza terminada de elaborar, contiene pequeñas cantidades de aminoácidos y azúcares que pueden sufrir una serie de reacciones generadores de sabores extraños.

La Ronda Nº 17: Una decisión trascendental

Hay algunas Rondas que imponen un desafio al pensamiento y la capacidad de elección a los que participamos en ellas. En la que Hipos Urinatum organizó para este mes de octubre, nos hemos visto enfrentados a una decisión trascendental, si un día de estos nos sucediera lo siguiente:

Imaginen que pudiesen tener a su disposición gratuitamente una marca de cerveza concreta en cantidades ilimitadas de por vida. ¿Cuál sería su elección? Añado que no implica renunciar a tomar cualquier otra cuando apetezca.

Un tema bastante complicado, sobretodo cuando se han probado más de un centenar de marcas de variados estilos. Cuando leí la propuesta, se me vino a la mente todas las cervezas que he probado y me han gustado, parecía un enjambre de mosquitos diciéndome "elígeme a mi", "no, a mi", y así fue durante varios días. 

Ya luego, con la cabeza más fria, me puse a analizar esta situación de manera más calmada, y encontré con que una de las frases que rige mi vida es "en la variedad, está el placer".

Muchas cervezas que me han fascinado, las he disfrutado porque son difíciles de conseguir en mi localidad, lo que hace que cada sorbo sea una especie de "orgasmo al paladar" y las disfruto al máximo. Pero si un día llegara el cervecero que las hace y me dice "Jorge, soy lector de tu blog y en agradecimiento quiero darte una provisión ilimitada de mi producto", enseguida, esa magia que sólo da lo que es escaso, exclusivo, restringido, se esfumaría, y esa cerveza, que antes me llevaba sensaciones de mucho placer, se convertiría en una del día al día, es más, hasta me aburriría viéndola todos los días almacenada en mi bodega.

En vez de eso, y acudiendo al pensamiento utópico que a veces me acompaña, preferiría que llegasen todos los cerveceros del mundo y me dieran una sola botella (o una caja) de cada una de sus cervezas, eso si que sería mi sueño de diamante. No hay nada como la variedad.

domingo 18 de octubre de 2009

Un tema espumoso

Esta semana recibí varios correos en los que me preguntaban sobre la espuma de la cerveza,  un tema rodeado de misterio y curiosidad que ha sido objeto de múltiples estudios científicos. Al no estar vinculado con el gremio de químicos ni físicos, consulté unos apuntes que hice del libro "Cerveza: Calidad, Higiene y Características Nutricionales" y encontré algunos datos que pueden aclarar algunas dudas.

¿Qué es la espuma?

Las espumas son sistemas coloidales, que constan de una fase discuntínua gaseosa y de una fase contínua sólida o líquida.

Nucleación

Es el término utilizado por describir el proceso de formación de las burbujas.

La generación por dispersión implica la inyección directa de gas en la cerveza.

La generación por condesación se logra mediante la inducción de gas a partir de un estado más sencillo (solvatado).

COMPONENTES

Proteínas

Las proteínas de diversos tamaños son responsables de la estabilidad de la espuma.

Polisacáridos

Cuando se presentan en forma de glicoproteínas, forman rasgos de carbohidratos, lo que hace a la espuma viscosa.

Ácidos amargos del lúpulo

Los isoalfácidos son la fuente principal del sabor amargo y se encuentran concentrados en la espuma de la cerveza.

Cationes metálicos

De gran influencia en la formación de la espuma.

En el pasado se utilizaban sales de hierro para mejorar la espuma de la cerveza, hasta que se advirtió su papel en el deterioro del sabor.

Los ácidos del lúpulo interreaccionan con los cationes metálicos y afectan la estructura de la espuma.

Alcoholes y lípidos

La presencia de etanol aumenta la viscosidad del agua, por tanto es de esperarse que éste influya en la reducción de la velocidad de drenaje de líquido a partir de una espuma.

Los lípidos aportan a la estabilidad y formación de la espuma.

Gases

En la espuma hacen presencia el nitrógeno y el dióxido de carbono.

Como ven, este tema es bastante denso, lleno de terminología especializada y se necesitaría de estudios avanzados para comprender totalmente todo este proceso. Mejor observemos como se forma la espuma cuando estamos sirviendo una rica cerveza y degustemosla como se debe.

sábado 10 de octubre de 2009

Cerveza canadiense - 666

¿Qué cerveza será la más apropiada para empezar un mes embrujado como octubre? El colega canadiense Luc me trajo esta cerveza que seguramente sacará canas a algunos fundamentalistas católicos por su nombre endiablado "666 - Devil's Pale Ale", proveniente de la cervecería Great Lakes Brewery (Ontario), de Canadá.

Se trató de una cerveza de temporada que fue lanzada al mercado en 2006, justamente en esta época, cuando en el hemisferio norte se celebra la noche de halloween. Fue la primera cerveza de este tipo que lanzó Great Lakes, pero al ver la gran acogida que tuvo, decidieron que estaría disponible todo el año.

"El diablo me hizo elaborarla" reza en la parte posterior de la lata, y parece que tienen cierta obsesión con el número prohibido, pues la descripción dice que se utilizaron 666 kilogramos de malta, 6,66 kilogramos de lúpulo, 66,6 minutos de cocción, 6% de alcohol y la fecha de producción fue el 6-06/06.

El fabricante asegura que en su elaboración, fueron utilizados seis tipos de malta y cuatro de lúpulo, para recrear las pale ale inglesas primitivas.

Alcohol: 6,0%.

Estilo: Pale ale inglesa.

Color: Cobrizo, rojo, oscuro.

Aroma: Maltoso, madera, ahumado, frutos silvestres, toques a miel, caramelo, lúpulo.

Espuma: Beige, cremosa, gruesa, duración moderada, amarga.

Sabor: Amargo, caramelo, chocolate, madera, mora, gasificación moderada, cuerpo medio a robusto.

Regusto: Amargo, intenso, predomina en la garganta.

Apreciaciones personales: Si una persona que desea ingresar a este mundo cervecero quiere aventurarse con esta cerveza, le recomendaría que comience con bebidas más suaves, ya que la 666 es una cerveza muy amarga y con cuerpo y podría resultar en una experiencia poco placentera. Pero la gente que lleva su tiempo en este ámbito, encontrará una cerveza deliciosa, con mucho carácter y que estremece el paladar. Una espuma cremosa, parecida a la de un buen capuchino, tienta a saborearla y sentir su textura con los labios. Sus aromas intensos provocan beberla casi de inmediato y un regusto apto para gargantas fuertes. Estupenda cerveza que la bebería nuevamente, y por muchas veces.

A Luc, nuevamente, muchísimas gracias.

domingo 4 de octubre de 2009

Una tarde con los cerveceros caseros

Antes de continuar, deseo dar mis más grandes agradecimientos a don Silvio por toda la colaboración, empeño, logística y ceder una parte del pub The Beer Wagon para que tuviese lugar este encuentro de cerveceros caseros y ayudar a promover la cultura cervecera. También, a Nicolás, Juan, Cameron y Nelson por darme el honor de degustar por primera vez sus magistrales creaciones cerveciles. A Maria Teresa y Viviana por las cervezas (Juana Morena, Erdinger Oktoberfest, Kunstmann) que nos obsequiaron y disfrutamos como Dios manda. Y al organizador y creador, Alejo Guinjoan, por la invitación (te echamos de menos, fuiste el gran ausente).

Ayer sábado se llevó a cabo una reunión de cerveceros caseros, organizada por cervezartesanal.net y cuya convocatoria se hizo en Facebook. Este encuentro tenía como objetivo que los cerveceros caseros dieran a degustar sus creaciones y se hicieran sugerencias, comentarios y observaciones en torno a las bebidas.

Era la primera vez que asistía a The Beer Wagon, un pub muy original y bastante acogedor (magnífica la atención del personal, la comida deliciosa y la atención de don Silvio, nos hicieron sentir como reyes), ubicado en el km 4,5 vía La Calera, eso si, el frío que hace afuera es cosa seria y se debe ir bien abrigado. De igual manera, también era la primera asistencia a este evento y la degustación de las cervezas caseras de los participantes.

Aunque llegué mucho después de haber iniciado el certamen, fui recibido con una cerveza del tipo ale escocesa, elaborada por Juan (todo un profesional a la hora de recrear estilos británicos). Una cerveza muy robusta, de mucho cuerpo y caracter y un contenido alcohólico superior a 6,5 %, de aromas y sabores muy complejos, ricos en matices frutales y madera. Me habían comentado las delicias que salen de su cervecería, y tenían toda la razón, una cerveza inolvidable.

Nicolás (el experto en los estilos belgas), también nos mostró con sumo orgullo una creación de su autoria, cerveza La Rolita (con etiqueta y envasada en botellas individuales, como todo un maestro cervecero). La primera fue una estupenda cerveza "english special bitter", como su nombre lo indica, una cerveza amarga, pero perfectamente balanceada y placentera de beber. Su bajísimo contenido alcohólico de 3,8 % me hicieron pensar que sería la cerveza ideal para comenzar el día, con un rico desayuno. Esta cerveza fue una de las preferidas entre las damas que nos acompañaron.

Cameron también se lanzó a que su cerveza de trigo fuera comentada por los asistentes, una espumosa bebida con ciertos toques ácidos y amargos, de color dorado claro y turbio y aromas a pan y hierbas. Una cerveza interesante que sirvió de aperitivo y que hizo que despertara el hambre entre algunos de los asistentes. De Cameron me comentaron que no es una persona atada a los estilos y gusta de realizar variaciones y creaciones fuera de lo común.

Nuevamente, Juan nos presentó otra de sus recetas británicas, una corpulenta y exquisita stout. Una cerveza oscura, de espuma abundante, cremosa y de color café. Aromas intensos a madera, chocolate y café y de igual sabor. De contenido alcohólico de 5,8 % fue bastante apreciada por los asistentes, que la bebimos con gusto y mucho placer.

Nicolas aparece en escena con La Rolita "biere de garde", una poderosa cerveza con 8,2 % de alcohol, de exquisitos aromas florales, cuerpo robusto y sabores complejos a frutas, vino y caramelo. A pesar que Nicolás afirmó que le faltaron los caracteristicos mohos que sólo se generan en el clima de la región norte de Francia y le dan a estas cervezas un toque rancio, fue una cerveza espectacular que recibió excelentes comentarios.

Desde el municipio de Sopó, llegó Nelson con "Cerveza de la Sabana", un proyecto cervecero apoyado por la alcaldía de dicha población. Todos los asistentes degustamos sus cervezas rubias y oscuras, a pesar que apenas están arrancando, sus cervezas demostraron bastante calidad y loable el hecho que añadieron hierbas para safarse un poco de los cánones pre-establecidos. Bien por Cerveza de la Sabana y esperamos verlos pronto comercializando sus bebidas.

Por último, tuvimos la oportunidad de degustar La Rolita "witbier", una cerveza muy, pero muy parecida a la famosa Hoegaarden. Una cerveza de bajo cuerpo, aromas moderados a naranja y hierbas y sabores cítricos y amargos. Un contenido alcohólico de 4,9 %. Fenomenal, muy amigable con el paladar y garganta, refrescante. En el caso que se hiciera una cata a ciegas y pusieran esta cerveza con su similar belga, habría que tener muy afinados los sentidos para notar la diferencia.

Un sábado para recordar por siempre, fue fabuloso degustar todas estas cervezas, se nota muchísimo esmero, dedicación e investigación para llegar a producir cervezas de tan excelentísima calidad. Definitivamente, Juan, Nicolás, Cameron y Nelson llevan la pasión cervecera por su sangre y no escatiman esfuerzos para deleitarnos con tales joyas líquidas.

miércoles 30 de septiembre de 2009

La Ronda Nº 16: Pagando la cuenta

Finaliza septiembre y la decimo sexta entrega de la Ronda Cervecera. En esta ocasión, los bloggers tuvimos la licencia para soñar e imaginarnos como los dueños de una cervecería utópica, que elabora bebidas que disfrutarían las deidades, pero falta un pequeño, indispensable detalle...

¿Cúal nombre le pondrías a tus cervezas? y ¿por qué?

También se propuso diseñar la imagen de nuestras cervezas, en el que la gran mayoría de los invitados, "pincel y pintura" en la mano, mostraron diseños originales y muy llamativos como etiqueta para las botellas de su planta de producción. Bueno, sin más preámbulos, acá viene el resumen de este certamen.

Andrés madrugó y nos hizo público su deseo en llamar a su cerveza "La Colometa", como una manera de rendir honores a Santa Coloma, la ciudad donde reside. Como imagen, decidió adoptar la figura de un ¿chinito? realizado con la técnica oriental de hacer figuras doblando un papel, o más conocido como origami.

Delirium no se resisitió e inició su aporte con una descriptiva anécdota que sucedió en la siempre hermosa Praga, donde jugó con las palabras en el idioma nativo, y luego de traducirlas, se encontró con un nombre muy original "El Tigre y el Cernejo". Claro, fue después de descartar algunas variaciones que parecían más el título de una fábula infantil que el nombre de una cerveza.

El tercero en comentar sus sueños fue Catador, en el que haciendo homenaje a sus raíces ibéricas, decidió bautizar su cerveza como "Castillo del Duero". Un nombre muy elegante y distinguido para sus cervezas clásicas y de temporada, en el que promete realizar variaciones muy interesantes. Para su etiqueta, tomará como base, la imagen de un gran y precioso castillo señorial.

 En CAAC, el colega Lúpulo Feroz fue el representante que exhibió y comentó dos  nombres que llevan las cervezas, tan reales como su afición por la cerveza. La  primera cerveza tiene el mismo nombre que su taberna cervecera "El Lúpulo  Feroz", y una etiqueta muy colorida, al estilo cómic. "Cotoya" es el nombre de la cerveza perteneciente a otro miembro de CAAC, en la    cual le tocó a Lúpulo la tarea de presentarla a los que desconocían su existencia, ya  que su dueño se encuentra en algún lugar remoto. Una cerveza casera con una  etiqueta sencilla, pero efectiva a la hora de transmitir el mensaje de su contenido.

Deleuze, con su blog reciente, se animó a compartirnos el fruto de su inspiración, su cerveza "Deleuze", un nombre muy francófono para una cerveza de tendencias monacales y una hermosa etiqueta con una abadía de fondo y las características de su cerveza.

Chela, el hombre que desapareció misteriosamente durante algún tiempo de la escena "bloguera", participó gustoso de esta Ronda, en la que nos comentó que sus posibles cervezas se llamarían "Colloto" (una lager) y "Prieta" (una stout cheliana). Sin embargo, aclara que se siente más cómodo creando nombres para establecimientos cerveceros y de vino.

Chris, mi paisano colombiano viviendo en Chile, nos presenta un nombre muy autóctono de nuestra tierra, "Tayrona", el grupo indígena que vive en la Sierra Nevada de Santa Marta. Un hermoso homenaje a los ancestros y una etiqueta sensacional con un "slogan" muy apropiado: "Ritual Ale".

Fivixx, que ya había tenido experiencia previa en cerveza casera, comienza con una anécdota de "humor cruel" cuando trajo semillas de cebada de una famosísima abadía trapense y terminó en los estómagos de unos pájaros hambrientos, pero no se desanimó y sembró lúpulos, para hacer una cerveza 100% de Fioncello, que llevará como nombre "Fioncellaner".

Iker, haciendo honor a su terruño, ha decidido bautizar su cerveza (el día que la elabore), con el nombre de Saint Fermin, con fabricación inspirada en las abadías belgas. Nos comenta que la etiqueta debe esperar, pues no desea hacer algo tan sencillo como imprimir la imagen del Santo patrono de su ciudad.

Max, el Filósofo, ya había tratado el tema anteriormente, cuando se lanzó a elaborar su propia cerveza, con etiqueta y todo. El nombre, más argentino que Maradona "Porteña" y con una linda etiqueta monocromática haciendo honor a la música tango y su máximo exponente, Carlos Gardel (había presentado otra, pero por decisión unánime ganó esta).

Y por mi parte, la cerveza "Gran Cóndor", en homenaje al rey de las aves voladoras y animal nacional de Colombia. Una etiqueta policromática con los colores de la bandera de mi país y un eslogan que le da exclusividad "cerveza excelsa colombiana".

A todos los participantes, gracias, y como ven, aparte de tener cierta destreza en la cata de cervezas, también tenemos muchas inspiración a la hora de bautizar nuestras posibles creaciones. Bueno, quiero más cerveza, ¿quién invita a la próxima ronda?