domingo, 28 de marzo de 2010

Es una cuestión personal

Muchos sabemos de la gran versatilidad que ofrece la cerveza a la hora de acompañar las comidas, incluso, algunos consideran que con cierto tipo de alimentos, esta bebida ofrece una combinación mucho más óptima que con el vino (que en su tiempo, se creyó el único licor apto para acompañar los platos).
Gracias a lo citado, las personas comenzaron a combinar sus almuerzos, cenas (y en algunos casos, su desayuno), con las cervezas de su predilección, obteniendo unos resultados bien sabrosos. Sin embargo, se comenzaron a dictar una serie de "normas" optativas que encasillaban ciertas comidas con determinados estilos cerveceros (así como ocurre con el vino), imponiendo ciertos límites a lo que realmente desea la persona.
No tengo nada en contra de estas normas, pero es necesario entender que el mejor maridaje cerveza-comida es el que satisface plenamente al comenzal. Si la persona le fascina tomar una cerveza de sabor fuerte en compañía de un platillo de sabores delicados, cosa que cuando los madira, el sabor de la cerveza apaga el sabor del alimento, pues es un hecho que debe respetarse y evitar la imposición de conceptos ajenos a la voluntad y albedrio del individuo.
A lo largo de este camino cervecero que he recorrido y conocido, me he dado cuenta que los maridajes son una cuestión muy personal, he visto personas que, como en el caso anterior, les gusta combinar su cerveza favorita y su comida predilecta, y así, las normas de maridaje digan lo contrario, se sienten felices con lo que están consumiendo. Personalmente, a veces me da por hacer unos maridajes que despertarían el disgusto (y movimientos gástricos) de cualquier experto en ese campo, pero me he sentido muy conforme por los resultados que he obtenido, y cuando tengo oportunidad, los vuelvo a hacer o aplicar variaciones que mi imaginación permita.
Si algo me da placer, no voy a dejar que las normas y opiniones me impidan hacerlo.

11 comentarios:

Pivní Filosof dijo...

Lo que describís no hace más que repetir lo que ya viene sucediendo con los vinos.

No me parece mal que haya una guía que diga "tal o cual cerveza combina mejor con tal o cual plato", porque puede ser útil para gente sin imaginación, que la hay mucha. Ahora, decirle a alguien que NO PUEDE tomar tal o cual cerveza con tal o cual plato me parece una estupidez, cada uno es libre de hacer ocn su cerveza y su comida lo que más le venga en gana.

Sir Asf dijo...

Estoy de acuerdo con la entrada. Sin duda es absurdo imponer a alguien unas normas, si bien en ocasiones estas pueden resultar satisfactorias (bien por los múltiples "experimentos" al respecto, o bien por el casamiento de las propiedades de ciertas cervezas y alimentos).

Que cada cual beba y coma lo que considere, si lo hace a gusto.

Un saludo.

Pau dijo...

Me uno a los comentarios ya hechos. Unas breves orientaciones pueden ser útiles en muchos casos si desconoces la cerveza o el tipo de ésta, pero constreñir y poner prohibiciones me parece un error en tanto en cuanto cada uno es libre de combinar y probar así como de disfrutar de sus propios experimentos.

Pepe dijo...

Pues, espero esos maridajes relatados...
haber si nos podrias decir alguno...no?
comparto tema....soy muy raro para maridar...y a veces recibo quejas!!!jeje
saludos!

Manzapivo dijo...

Estos son algunos de los maridajes a la Manzapivo que he hecho:
1) Queso doblecrema con HefeWeizen.
2) La Trappe Quadruppel con hamburguesa.
3) Empanadas fritas (carne molida con papa envuelta en una tortilla de maiz) y cerveza trapense.
4) Chorizos con Amsterdam Maximator (pero el alcohol arrazó con todo).
5) Tortilla de maiz y emparedado de jamón y queso con Guinness.
6) Entre muchos otros que me han agradado.
Saludos.

Pepe dijo...

bueno, no estan mal....
la 3 me parece buena...la probare..
saludos

Chela dijo...

Con qué autoridad se atreven a hacer esas normas? ni en el mundo del vino-al menos no en el español- se encuentran tales bobadas.

Una cosa es recomendar ideas posibles que todos las tenemos y otras decir obviedades o querer sentar cátedra

A todas luces me parece ridículo teorizar sobre gustos pero es lo que nos queda de seguir corrientes yankies y no es la primera vez que lo digo, se llega con esta a un snobismo que cae en lo absurdo. Recuerdo una señora que recomendaba acercarse a la cata y maridaje de cerveza en un artículo y empezaba este diciendo una de las mayores gilipolleces posibles, algo así como que para acercarse al maridaje con cerveza había que pensar en las lager como vino blanco y las ales como vino tinto,jejejjejeeje.RIDICULAAAAAA. Nunca me contestó a mi pregunta de por qué y en base a qué.y eso que fui educado

La libertad, la experimentación y el contraste son la base de una cocina porque a su vez son la base del arte así que como para no serlo del maridaje!!!!

Haya Salud

Manzapivo dijo...

Jajaja, esa estuvo buena Chela.

CHRIS dijo...

por mi parte prefiero brindarle toda mi atenciòn a la característica de una cerveza cuando la pruebo, el factor central es la cerveza, no me distraigo tratando de encontrar un acompañamiento para tal o cual cerveza.
Lo más importante para mí es la fría.
De que estamos hablando?.

Pepe dijo...

Cada uno con su forma de evaluacion, eso si...
estamos hablaldo de lo mismo creo, yo al menos, a veces, evaluo maridajes, cuando evaluo una cerveza...
creo que cada uno tiene su tecnica y todas son validas!
Por supuesto que el factor a evaluar es la cerveza, pero puede haber mas cosas, mas momentos.
Saludos!

Manzapivo dijo...

Exactamente Pepe, cuando tomo sólo cerveza, pues a eso va toda mi atención, pero si ya entra una comida acompañante, me es imposible pensar únicamente en uno de los dos. Cerveza y comida entran a formar un conjunto que genera sensaciones adicionales.