lunes, 9 de septiembre de 2013

Consumo de cerveza en ambientes de riesgo

Nota de aclaración: El término "ambientes de riesgo" hace referencia a los que se viven en una discoteca, taberna, bazar y similares, donde un pequeño tropezón accidental, un coqueteo fuera de lugar o un simple desacuerdo en una conversación (junto con el alcohol en la cabeza), puede llevar a una trifulca de consecuencias terribles.
Para nadie es un secreto que los sitios donde se consume alcohol, hay una alta probabilidad que se presente una pelea entre borrachos y los amigos de éstos. Y lo más terrible, que en la gran mayoría de estos establecimientos (exceptuando los pubs), se consume la cerveza en botella de vidrio.
¿Y qué tiene que ver la botella con el riesgo de un conflicto de borrachos? Sencillo, con el alcohol haciendo fiesta en el comportamiento, y si le agregamos la adrenalina que se segrega durante una pelea, estos elementos pueden ser utilizados como armas, ya sea corto-punzante (si quebramos la botella para que actúe como un puñal), o contundente (si impacta contra la cabeza o rostro de una persona, a manera de garrote). Y eso ha sucedido un sinnúmero de ocasiones, con consecuencias muy lamentables.
Entonces ¿qué se puede hacer para evitar utilizar una simple botella como un arma peligrosa? He aquí unas alternativas:
1) Se podría ofrecer la cerveza en lata, pero hay un asunto higiénico y es que en la parte superior de este envase cae polvo, suciedad y otros agentes (dependiendo de las condiciones de almacenamiento en la fábrica y el bar) que, al contacto DIRECTO con la boca, puede generar enfermedades en el consumidor.
¿Servirla de la lata a un vaso de plástico? Puede ser una opción, pero alguien que ya tenga sus cervezas en la cabeza le dará pereza hacer esto, además que servir de lata es algo engorroso.
2) Que los establecimientos dispongan de grifos y se sirva la cerveza en vasos de plástico. Es una opción muy viable, además que un sólo barril de 50 litros contiene la misma cantidad de cerveza que 150 botellas, en un espacio mucho más reducido. Eso si, los barriles deben estar bien almacenados, a una temperatura indicada, efectuando una rotación correcta (primer barril que entra es el primer barril que se debe servir).
3) Esto ya depende es de las fábricas, y es envasar las cervezas en envase pet (plástico) oscuro.... Si, efectivamente esto existe y varias empresas lo hacen, incluso hace unos años se importó al país una cerveza envasada de esta manera. Las características sensoriales no se ven afectadas y su bajo peso lo hace un envase muy versátil y fácil de transportar, además que no sufre rupturas por impacto (algo que no puede soportar el vidrio).
Dejo este tema para generar conciencia sobre el bienestar de los clientes, y aportar un poco para que estos establecimientos sean más tranquilos y relajados.

jueves, 15 de agosto de 2013

Para la sed

Muchas veces las cervezas ligeras son mal vistas, principalmente por su cuerpo leve y características sensoriales (si, hay snobs que esperan que esta variedad ofrezca sabores similares a una trapense). Y si hablamos de las cero, ni se diga.
A medida del tiempo, he cambiado mi forma de pensar (si, lo reconozco, al principio les daba duro de forma injusta), hasta llegar a disfrutar plenamente estas cervezas, ya que para mi, cumplen a cabalidad sus dos objetivos: refrescar sin utilizar químicos sintéticos como los de una bebida gaseosa común.
Para mi, no hay nada mejor que después de un día caluroso con un sol picante y abrasador, llegue la tarde y tenga a disposición una noble cerveza ligera.
Una de las novedades que tenía en mi nevera era esta Moosehead Light Lime, que me la obsequió Hernán Darío Jiménez, quien colabora de tiempo parcial en la Chichería Europea El Monje (Av. Cra 19 N° 105-52 Bogotá D.C.), y de hecho, esta cerveza la pueden disfrutar ahí mismo.
Tal como lo dije al principio, esta cerveza no les va a ofrecer una amplia gama de sabores y aromas, salvo toquecitos de limón, que complementan perfectamente sus leves características. Pero que logra cautivar y refrescar, así de simple.
Otra cosa que es interesante es su envase de vidrio verde, ya que la mayoría de este tipo (incluídas las nacionales), viene en envase transparente, que es nocivo para la integridad del producto e indiscutiblemente impactará de forma negativa en el sabor y aroma.
Cerveza bastante recomendada para sedientos y acalorados o paladares delicados.
PD. Muchas gracias a Hernán Darío por el obsequio y a Gustavo Gamba por la excelente atención y calidez con que fui atendido en La Chichería.

martes, 13 de agosto de 2013

¿Cerveza chatarra?

Definitivamente, parece ser que la moda de elaborar "jugos" en polvo (que más bien son una combinación de químicos sintéticos que intentan emular el sabor de las frutas), llegó al mundo cervecero.
Una empresa estadounidense ha lanzado una cerveza en polvo, la cual se debe preparar en un dispositivo propietario, y que permite al consumidor "disfrutar" de la bebida en cualquier lugar, gastando unos pocos minutos.
El fabricante afirma que los ingredientes son naturales (entran risas pre-grabadas), pero no deja de ser la misma retahíla que repiten sin cesar los fabricantes de jugos procesados de forma industrial y aquellos que vienen en polvo.
Pienso como cliente que la tradición de elaborar cerveza debe ser respetada (así sea un proceso complejo, que exige muchos recursos y que dura varias semanas), la misma bebida (convertir un alimento en bebida chatarra, y tras de eso, alcohólica), y claro está, los consumidores que se abstengan de comprar esta clase de productos que a algunos chistosos se les hace "tan novedoso".
Si desea ir a un camping o paseo de olla, y quiere llevar poco peso, lleve más bien unas buenas cervezas enlatadas y no se deje engañar por esta forma de consumismo tan ruin y deplorable.
Sólo espero que esta tendencia se quede y termine pronto donde empezó.

domingo, 4 de agosto de 2013

Cerveza Apolo Witbier - Colombia

En las últimas semanas que han transcurrido, fui contactado por el señor Pablo Santos, quien junto con Julian Camilo Becerra, son los fundadores de una cervecería totalmente nueva, llamada Moonshine, con el fin que probara uno de los estilos que elabora su empresa y le diera a conocer mis experiencias como consumidor.
Moonshine es una cervecería localizada en la ciudad de Bogotá, siendo la marca Apolo el nombre de sus cervezas. Teniendo un recorrido corto, (la planta abrió este año), ya han tenido algunas presentaciones en público, ya sea en fiestas o eventos gastronómicos, e incluso ya han figurado en medios impresos.
Sin duda, uno de los elementos que más impacta en Apolo, es su etiqueta. A pesar de no ser un festival cromático, su diseño es sumamente atractivo, en el que se distingue a primera vista el uniforme de un astronauta, rodeando a la luna (con todo y sus cráteres). Así mismo, los productores cuentan que cada etiqueta es adherida a la botella en un proceso totalmente manual, lo que hace pensar que cada botella es algo muy especial y único a la vez.
En esta ocasión, traigo a conocimiento de las personas que me leen, la Apolo Witbier, elaborada de acuerdo a la tradición belga.
Ya hablando de la bebida en si, el consumidor encontrará lo siguiente:
Contenido alcohólico: 5% abv.
Color y apariencia: Amarillo claro y turbio.
Color de espuma: Blanca.
Apariencia y sabor de espuma: Gruesa, cremosa, retención media y sabor amargo-ácido.
Aromas: A malta, naranja, vainilla.
Sabor: Maltoso, con toques a naranja levemente ácidos, poco amargor. Gasificación baja.
Cuerpo: Ligero.
Sensación en garganta: Naranja, sutil acidez. Poca duración.
Conclusiones: Apolo Witbier es una cerveza muy suave y refrescante, obviamente indicada para cuando tengamos una sed tremenda o para aquellos paladares que sólo soportan sabores y cualidades muy suaves en una cerveza. Una cerveza que tiene bien equilibradas sus características y respeta mucho lo que debe ser una witbier belga. Me agradó esta cerveza, razón por la cual felicito a Pablo Santos, Julian Camilo Becerra y a Cervecería Moonshine por este producto, que sin ser algo rimbombante, cumple con su objetivo de agradar al paladar y saciar la sed. ¡¡BUENA POR ESA!!
Agradecimientos especiales a Pablo Santos, por la cortesía y enviarme las cervezas a mi casa.
Si desean contactar para pedidos, puede ingresar a su fan-page de Facebook o llamar a los números:  3133945957 / 3012425550 en la ciudad de Bogotá.
Artículo modificado hoy 5 de agosto, a petición de Moonshine. Razón: Información de los fundadores y malentendido en el diseño de la etiqueta.

lunes, 22 de julio de 2013

Cerveza china - Tsingtao

Ya con la invasión de productos chinos que tenemos en Colombia (desde sombreros vueltiaos hasta calzado de bajo costo), viene del gigante asiático la cerveza Tsingtao.
Tsingtao es una cervecería fundada en 1903 por alemanes e ingleses, en la región de Qingdao. Afirman en su página web que para elaborarla, utilizan el agua del Monte Laoshan, lugar donde se originó el Taoismo, y desde 1973 se importa a EEUU, donde es la cerveza china más vendida.
Tsingtao se elabora con agua, malta, lúpulo y arroz.
Me enteré de la existencia de Tsingtao en Colombia porque mi amigo y coleccionista cervecero Gustavo Ramírez, me obsequió la botella que ustedes ven en la fotografía.
Ya hablando del producto en si, el consumidor se encontrará con sensaciones que le son muy familiares, una cerveza cristalina, dorado pálido, una espuma blanca, sabor y aroma típicos de una cerveza de elaboración masiva... en fin, nada nuevo bajo el sol.
El mercado y la idiosencracia del público nacional, determinarán si el comercio de esta cerveza se mantiene, o simplemente será una mera cuestión de novedad (probar una cerveza china), para después ser rápidamente olvidada.
Si la quieren probar, bien, de lo contrario, no se pierden de nada.
Muchas gracias a Gustavo Ramírez por la cerveza.

miércoles, 17 de julio de 2013

No es el paraíso, pero hay más libertad

Hace unos días compartieron en el grupo de Facebook, una imagen que muestra un comunicado de una entidad mexicana de control de competencias, en la que ordena abolir los contratos de exclusividad que manejan las grandes cerveceras de ese país, con el fin eliminar las restricciones que tenían las cerveceras alternativas a la hora de vender sus productos en restaurantes y bares.

Sin duda, es un gran paso en México, país que se caracteriza por sufrir las consecuencias de monopolios y oligopolios sumamente fuertes, corruptos y acérrimos enemigos de la libre competencia.

Por acá en Colombia, si bien no es un paraíso y hay mucho que hacer, se goza de más libertad para que las cervecerías alternativas tengan a su disposición más canales de venta externos. Para darse cuenta, no es más que salir a varios bares y restaurantes para darse cuenta en las cartas, que ya hay presencia de las cervezas que elaboran empresas independientes, y cuya tendencia es ir creciendo.

En muchos eventos cerveceros que asisto, e interactuando con los presentes, siempre me gusta decir esta frase: "Gracias a Dios, Bavaria quedó en manos de surafricanos". ¿Por qué? Tal vez varias personas ignoran o se les ha olvidado que esta empresa perteneció al Grupo Santo Domingo (cuyo líder era el señor Julio Mario Santo Domingo), un conglomerado empresarial que se caracterizaba precisamente por sus formas "non-sanctas" a la hora de enfrentarse a la libre competencia (más o menos lo que sucede en México).
Si Bavaria hubiese seguido en manos de este grupo (y su líder no hubiese pasado al más allá), me atrevo a afirmar que, muy seguramente no existiría esta variedad de pequeñas cerveceras independientes y seguiriamos bebiendo lo mismo que consumieron nuestros ancestros.

Y como decía, si bien falta mucho camino para recorrer (Bavaria continúa persuadiendo a los dueños de restaurantes y bares, ofreciendo activos para hacer más atractivos sus negocios con el fin de ganar "exclusividad" para sus productos, lo que impide que las cervecerías alternativas se puedan ganar el corazón de los propietarios de estos establecimientos), el tema es muchísimo más amable y benévolo que en México.

Me dio sed, y aunque en Bogotá hay ley seca por la final del FPC, voy por una rica cerveza a la nevera.
¡¡SALUD!!

miércoles, 3 de julio de 2013

Cerveza Chelarte Carmela - Colombia

Chelarte Carmela se describe así: "A simple vista, Carmela es encantadora. Su color café rojizo no tiene comparación. Su forma de bailar es aún más fascinante, una mezcla de movimientos suaves, dulces, como maltas acarameladas, junto con bruscos amargos como los de un buen café al despertar. Con Carmela, bailar adquiere un sentido que usted nunca hubiera imaginado".
Esta ale café es la tercera cerveza de la familia Chelarte, que se identifica en la botella con una atractiva etiqueta de una mujer que tiene su cabello adornado, danzando alegremente y de forma descomplicada, una melodía desconocida. De igual forma, en el diseño, hay una mezcla de color café y crema, sobre la cual se encuentra la ilustración de esa mujer orgullosa (si que me ha gustado esa etiqueta).
Esta cerveza, inspirada en el estilo británico "Newcastle Brown Ale",  le pude percibir las siguientes características sensoriales:
Contenido alcohólico: 5% abv.
Color y apariencia: Rojo oscuro intenso y cristalino.
Color de espuma: Beige claro.
Apariencia y sabor de espuma: Gruesa, cremosa, larga duración y sabor amargo.
Aromas: A chocolate, frutos rojos, caramelo, toques a leña.
Sabor: Caramelo, uva, mora, toques ahumados, amargor y gasificación moderadas.
Cuerpo: Ligero a medio.
Sensación en garganta: Caramelo y toques ahumados, que permanecen un tiempo pero invitan al siguiente sorbo.
Conclusiones: Anteriormente, ya había tenido oportunidad de saborear su versión tirada del barril, la cual me cautivó, y la versión envasada no se quedó atrás. Una cerveza de cualidades que, a pesar de indicar sabores muy fuertes y marcados, es sumamente agradable y placentera para beber, ya que su cuerpo y los tostados, caramelos y ahumados se encuentran perfectamente balanceados y en su nivel justo, para que se pueda consumir y disfrutar relajadamente esta agradable y estupenda cerveza. Su espuma es muy atractiva para los fanáticos de esta característica, y siempre acompaña a la bebida hasta que es finalizada.
Una magnífica labor están haciendo las personas de Chelarte, que a pesar de ser una pequeña cervecería, produce grandes cervezas como Carmela. Recomendada a ojo cerrado para todo tipo de paladares.

lunes, 1 de julio de 2013

Entre coleccionistas cerveceros

El jueves de la semana pasada, fui invitado por parte de Jaime Mejía y Gustavo Ramírez (dos de los coleccionistas más reconocidos de Colombia), a un encuentro de coleccionistas cerveceros (valga la redundancia), que se llevó a cabo en el apartamento del señor Mauricio Dávila, quien también es otro integrante del gremio.
Siempre quize saber como se desarrollaban esta clase de reuniones, y al ser mi primera vez en estos eventos, pude conocer de primera mano los movimientos y estrategias que se presencian.
En mi afición por las cervezas, siempre colecciono los envases vacíos de las cervezas que bebo, también me gusta bastante coleccionar la cristalería y cualquier otro material publicitario que me regalen o consiga, ya sea manteles, destapadores, posavasos, etc.
Al llegar con Jaime y Gustavo, fuimos recibidos de forma muy calurosa por parte del anfitrión Mauricio y su familia, así mismo, en el lugar se encontraban otros coleccionistas (Juan Pablo Toro, Faíber Forero y Julián Guitiérrez) quienes habían traído a mostrar sus adquisiciones, con el fin de efectuar intercambios, venderlas o simplemente, exhibirlas como un tesoro único.
Mauricio es poseedor de un respetable inventario de botellas, él afirma tener un poco más de doscientas unidades, y sólo se dedica a coleccionar botellas pequeñas (es decir, de 500 mL hacía abajo). En sus adquisiciones se pueden encontrar marcas de todo el mundo, y muchas curiosidades que dejan impactado.
Una de las cosas más simpáticas que suceden en estos encuentros, es cuando los coleccionistas tienen antojo por un elemento en partícular que está en posesión de otra persona, porque ahí es que comienza una batalla para persuadir a la otra persona a que intercambie o venda ese artículo, obviamente esto es como una subasta, y la persona que tenga la mejor oferta se queda con ese objeto. También charlan sobre las historias que hay detrás de cada botella, vaso, y como llegaron a conseguirlas (varios de estos relatos son muy emocionantes, lo que hace que ese suceso le imprima un valor bastante sentimental al objeto de colección).
Al finalizar la reunión, todos los coleccionistas quedaron plenamente satisfechos por los negocios efectuados, ya que hubo varios intercambios y adquisiciones que nutrirán las colecciones que ellos poseen. Fue un momento sumamente agradable, compartir junto a personas que están en otro plano del movimiento cervecero, y que son bastante importantes para la industria cervecera en general.
Muchas gracias a Faíber, Gustavo, Jaime, Juan, Julián y Mauricio por enseñarme y mostrarme este emocionante hobbie, que se repitan más reuniones como esa.